miércoles, 30 de enero de 2013

El Invisible

Esta es una historia vieja... De hace como dos años, y casualmente la recordé en estos días, por eso de las fechas decembrinas.
Al Invisible, lo conocía de antes, o algo así, era amigo del "Amante del Aire", una pareja de esas inolvidables y que algún día contaré la historia, y yo conocí al Invisible en esa época, pero por su cualidad de invisible lo olvidé...
Hasta que tiempo después lo re-conocí, digo lo re-conocí porque en realidad la primera vez, tiempo atrás, no lo había conocido, sólo lo había visto o creía haberlo visto... En todo caso lo re-conocí tiempo despues, de la forma en que encuentro a los sujetos perdidos entre estas líneas, por pura casualidad... Así nos encontramos, mejor dicho yo lo encontré, porque el resto de las personas presentes parecían no verlo, y hablamos como si nunca lo hubieramos hecho antes, ya los años habían pasado, y contamos historias de nuestras vidas hasta que casualmente llegamos a la época del "Amante del Aire", y fue en ese momento en que nos re-conocimos, fue algo así como flechazo... Y terminamos enredados en charlas, cenas y sábanas... Pero por su cualidad de Invisible, siempre parecía que yo estaba solo, algo así como que nadie lo determinaba, así me la pasaba como con un "amigo imaginario", hablando solo...
Y el Invisible, no tenía amigos, no tenía vida que yo conociera, sólo su trabajo y su casa, y así pasaba sus días, del trabajo a la casa, y sin necesidad de emociones, de sueños o ilusiones, sólo vivir su vida día a día y ya... y así pasaba el tiempo, siempre como punto de encuentro su pequeño reducto de vida de cuatro paredes, y sin ganas de formalizar por su parte... Y yo todo tibio tirando a frio, esperando que las cosas mejoraran continuaba allí en pie de lucha... Ni modo de contar acontecimientos trascendentes o minimamente importantes porque sería mentir, sólo conversaciones vanas y vacías... Y así nos fuimos quedando vacíos... Hasta que algo ocurrió...
Un nuevo miembro en la familia de Invisible lo hizo reaccionar, ya el tema de conversación cambió, mejor dicho, hubo algo de que hablar, y ya todo giraba en torno al pequeño ser, y los días se volvieron alegres y hubo actividades diferentes y precisas, mejor dicho, nítidas...
Pero un día de repente desapareció, así de simple, el Invisible desapareció, puede sonar redundante pero es cierto... Ya por más que lo buscaba no podía verlo, ni siquiera en su refugio de cuatro paredes, ni en la calle o en el centro comercial... Desapareció sin dejar rastro, ni el portero de su edificio sabía de quien estaba hablando, el teléfono sonaba incesante sin que nadie respondiera, y el celular parecía que estuviera perdido en medio de la selva... Se esfumó...
Y ya...
Hasta el día que caminando por la calle lo ví, pero él parecía no verme, así de frente como estaba avanzando hacia mi, y aún así no me veía, y yo intentando hacerle señas, llamando su atención para evitar el impacto, y el brutal choque no ocurrió... Porque alguien a su lado lo hizo cambiar de rumbo, alguien visible y luminoso, al igual que él ya no tan invisible, mas bien igualmente visible y luminoso... y pasaron sonrientes, bullosos y conversadores... sin verme...
Y yo me quedé ahí en mitad de la acera... menos visible de lo que nunca había sido, y entendiendo todo de repente, no era el Invisible quien había desaparecido, era yo quien me había desvanecido lentamente hasta desaparecer... Comprendí que no son las personas las que desaparecen, a veces bastan las ganas de no verlas para hacerlas invisibles...

lunes, 31 de diciembre de 2012

Otro año que pasa y yo esperando*

Otro año que termina... y no se acabó el mundo... menos mal... claro que imaginarme flotando en el espacio sin un suelo bajo mis pies no es muy diferente de mi vida diaria, así que no habría mucho cambio de situación... situación que desde inició del 2012 al 31 de diciembre de 2012 no cambió mucho, digo en lo concerniente a mi situación afectiva...

Y el mejor indicador de mi vida creo que ha sido este blog, lleno de elucubraciones y sinsentidos, cartas sin terminar e historias absurdas... así que mejor mirar que pasó este año para saber que dejé de hacer... promesas rotas...

En enero  Resumen del 2011 que como este post, revisaba no tan minuciosamente los post del 2011... sin comentarios...

Febrero pasó sin pena ni gloria... y sin escribir un post, porque la inspiración llegó en Marzo con Paciencia, oscura metáfora de mi vida en ese mes, y después de mirarme al espejo y ver mi cara de lobo viejo...

Llegó Abril con sus vientos y yo partí diciendo sólo Adiós, bueno, no lo dije literalmente, o sea que no lo dije con palabras... bueno si pero... mejor olvídenlo...

Mayo y Mi pequeño especial, otra forma de decir Adiós, o por lo menos las ganas de decirlo...

Y en Junio, mi cumpleaños,  Y al mirarte... ganas de enamorarme... sólo ganas...

Julio, sin más letras que Desnudo y hambriento, de esos latigazos que se da uno de vez en cuando, dedicado a Nadie, porque Nadie existe... creo que uno de mis posts preferidos de este año...

En Agosto Te me escondés, porque uno insiste en escribirle a Nadie, para que Nadie llegue, o por lo menos que lea estas líneas...

Septiembre con música Si tú no estás, pedrada en el ojo, por si ya no los tenía hinchados..., si Nadie no llega el mundo sigue girando...

Octubre, me declare "amoroso", asi Los amorosos aparecieron en el horizonte de cuatro lados de este blog...

Noviembre, otra día para decir adiós, este parece haber sido el año de los adioses, Este es un día triste la melancolía que nos abraza con sus largos tentáculos...

Diciembre, voladores, natilla y buñuelos, otra despedida Hoy te digo, creo que ha sido suficiente por este año...

No prometo no escribir sobre despedidas, amores inconclusos, olvidos y temores, terrores o miedos, tampoco no prometo escribirle a Nadie o a Higgig, o a ti Hombre Inexistente...

Como dice la canción: Otro año que pasa y yo esperando...






sábado, 15 de diciembre de 2012

Hoy te digo...



Hoy te digo adiós y buen viaje…
No es que nos hayamos quedado en el camino, sólo que tomamos caminos diferentes, casi sin querer…
Entonces no te vi sentado en el camino, detrás de mí, ni yo me había quedado rezagado…
Sólo que tomamos diferentes caminos y no nos dimos cuenta…
Y nos separamos sin llorar, ¿para qué? Si los caminos que recorremos ahora fueron nuestras propias decisiones…
Y sé que siempre podré saber de ti, mirarte sin tristeza, solo con orgullo y alegría…
Y sé que sos mi amigo… mi socio… mi cómplice… y que lo sabés…
Y sé que cuando tenga miedo, esté triste, confundido o furioso, siempre tendrás en los labios la palabra correcta…
Y sé que nunca, con todas las letras y en mayúsculas, se empañarán los buenos momentos que pasamos juntos…
Y sé que siempre quedaran las palabras secretas, los lugares privados, las historias ocultas y las conversaciones sin terminar…
Hoy sólo te digo adiós y buen viaje… mi amor…

viernes, 30 de noviembre de 2012

Este es un día triste - Fernando Molano

Querido amigo,
yo solía recordar un poema
que hablaba sobre el adiós
                            -es un hermoso poema-
pero justo en este momento
                            lo he olvidado.

Si yo supiera improvisar
                            cuanto lo siento:


                            adiós
                            y te amo tanto.

PD. Hoy amanecí con esta extraña sensación de tristeza, de urgencia de decir adiós...

domingo, 28 de octubre de 2012

Los amorosos (Jaime Sabines)

Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino, el más tembloroso, el más insoportable. Los amorosos buscan, los amorosos son los que abandonan, son los que cambian, los que olvidan. Su corazón les dice que nunca han de encontrar, no encuentran, buscan. Los amorosos andan como locos porque están solos,
solos, solos, entregándose, dándose a cada rato, llorando porque no salvan al amor. Les preocupa el amor. Los amorosos viven al día, no pueden hacer más, no saben. Siempre se están yendo, siempre, hacia alguna parte. Esperan, no esperan nada, pero esperan. Saben que nunca han de encontrar. El amor es la prórroga perpetua, siempre el paso siguiente, el otro, el otro. Los amorosos son los insaciables, los que siempre —¡qué bueno!— han de estar solos. Los amorosos son la hidra del cuento. Tienen serpientes en lugar de brazos. Las venas del cuello se les hinchan también como serpientes para asfixiarlos. Los amorosos no pueden dormir porque si se duermen se los comen los gusanos. En la obscuridad abren los ojos y les cae en ellos el espanto. Encuentran alacranes bajo la sábana y su cama flota como sobre un lago. Los amorosos son locos, sólo locos, sin Dios y sin diablo. Los amorosos salen de sus cuevas temblorosos, hambrientos, a cazar fantasmas. Se ríen de las gentes que lo saben todo, de las que aman a perpetuidad, verídicamente, de las que creen en el amor como en una lámpara de inagotable aceite. Los amorosos juegan a coger el agua, a tatuar el humo, a no irse. Juegan el largo, el triste juego del amor. Nadie ha de resignarse. Dicen que nadie ha de resignarse. Los amorosos se avergüenzan de toda conformación. Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla, la muerte les fermenta detrás de los ojos, y ellos caminan, lloran hasta la madrugada en que trenes y gallos se despiden dolorosamente. Les llega a veces un olor a tierra recién nacida, a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas, a arroyos de agua tierna y a cocinas. Los amorosos se ponen a cantar entre labios una canción no aprendida Y se van llorando, llorando la hermosa vida.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Natalia Lafourcade - Si tú no estás (con Julieta Venegas)



Vi montes y valles
vi gente y aviones
vi noches enteras en transición
Vi cuentos de otros
vi desconocidos que no dejarían de ser
lo que son
Si tú no estás las plantas igual crecerán
y si tú estas en otro lado el tiempo no se detendrá
Vi mundo y vi mares
vi nubes y estanques
que no cambiarían
el fondo de lo que son
Vi lo que tenia que ver
pero te dejé
esperando algo que te iba yo a decir
Si tú no estás las plantas igual crecerán
y si tú estás en otro lado el tiempo no se detendrá
Ignore que la realidad se transforma
aunque yo no esté ahí
Decidí salir y te olvidaste
aún quedaba algo que te iba yo a decir
Si tú no estás las plantas igual crecerán
y si tú estás en otro lado el tiempo no se detendraaa
Si tú no estás las plantas igual crecerán
y si tú estás en otro lado el tiempo no se detendraaa
Vi montes y valles
Vi mundo y vi mares
Vi montes y valles…

Pd. Como siempre Natalia Lafourcade y Julieta Venegas pegándome una pedrada en el ojo, primero con Hu,hu,hu que lo reseñé en un post ya lejano, y ahora esta belleza de canción... 

Pdd. Si vos no estás el mundo no deja de girar...


viernes, 31 de agosto de 2012

Te me escondés...


Y vos te me escondés en las sombras de las puertas que no abro…
Te escondés tras las cortinas de las ventanas cerradas de las casas vecinas…
Te escondés tras las nubes en las tardes soleadas del valle en que habito…
Te escondés bajo los paraguas que pasan apresurados huyendo de la lluvia…
Te escondés dentro de los autos y buses que pasan a toda velocidad por mi calle…
Te escondés entre la multitud que camina presurosa a su lugar de trabajo…
Te escondés detrás de las pantallas, las teclas y los “mouses”…
Detrás de las revistas, los periódicos y los libros…
Detrás de la ropa, las gafas y sombreros…
Detrás de las palabras que te escribo…
Que te lanzo a la cara…
Que te arrojo al espacio sideral…
Esperando que llegan a vos…
A vos…
mi hombre inexistente…

martes, 31 de julio de 2012

Desnudo y Hambriento…


Despierto y miro mi cama vacía, bueno, no vacía porque estoy en medio, ocupando el centro, desparramado en medio, desnudo y hambriento…
Me levanto bruscamente y haciendo ruido, ruidoso en la mañana, dejando la sábana descompuesta, arrugada y caliente, y camino por mi casa desnudo y hambriento…
Enciendo la tele, las tragedias del mundo en treinta minutos y en una tele pequeña de 14 pulgadas, y aunque no lo crea, viendo el reloj me doy cuenta que dormí más de la cuenta, ocho horas y media, desnudo y hambriento…
Me siento al frente de mi vieja compu, y se demora un poco abrir la red, donde me quedo atrapado sin poder soltarme, el tiempo necesario para leer correos, término extraño habiendo tenido tiempo antaño para escribir cartas, de esas con hojas blancas que se demoraban una eternidad en llegar a sus manos, a tus manos, a cualquier mano, sentado leyendo desnudo y hambriento…
Y en el preciso instante de encontrar tu “e-mail”, me voy a la cocina a preparar un café, una cuchara de café instantáneo y mucha azúcar para empalagar, me quedo mirando como el agua hierve, dejando que suene la tele en el cuarto, y en el justo instante de hervir el agua, me quedo pensando desnudo y hambriento…
No sé que pensé en ese momento, que me fui a la cama, mi cama vacía, y aspiré profundo el olor de mi almohada, que curiosamente no olía a nada, ni siquiera a mí, miré en mi closet a ver si el monstruo estaba ocupado, pero ya no estaba, se había largado, dejando sólo mi ropa ordenada, y me miré al espejo desnudo y hambriento…
Y no vi nada, ya no estaba mi cara cansada, ni mis ojeras oscuras, ni mis dientes chuecos, sólo se veía, a través del vacío de mi cabeza hueca, mi casa ocupada sólo por el aire, enrarecido y soso que dejaste cuando te marchaste, llevándote en tu maletita: tu presencia blanca en mi enorme cama y el olor de la almohada, las buenas noticias de la pequeña tele, el  sabor del café instantáneo, el monstruo rosado de mi closet negro, mi cara, mis cosas oscuras y claras; y me dejaste a mí, sólo y triste...
Hueco y tonto...
Sin una sonrisa, ni una mirada...
Me quedé aquí solo, desnudo y hambriento…

sábado, 30 de junio de 2012

Y al mirarte...


Así te tomaré en mis brazos…
Te abrazaré hasta cansar mis viejos huesos…
Te besaré hasta quedarme sin saliva y sin aliento…
Te diré cada palabra que me gusta:
Escafandra, azulito, jirafa, refugio, atolondrado, especie…
Te miraré dormir en las mañanas…
Te seguiré con la vista cuando me des la espalda…
Te secaré la espalda con mis besos…
Te acompañaré hasta la entrada de mi casa y de dejaré entrar en mi vida…
Haré todo lo que digo…
Sólo falta que llegue el día en que te encuentre…
y al mirarte sabré que eres tú…