martes, 31 de octubre de 2017

Disfraces



Me visto de pájaro para verte desde ese cable de luz que atraviesa frente a tu ventana, viéndote despertar cada mañana para irte al trabajo… me visto de árbol, ese donde te tiras a descansar de la fatiga diaria, y te cubro con mi sombra, y te toco el rostro con mis ramas cuando estás distraído… me visto de nube y te veo caminar por los andenes, por los parques y las calles de esta ciudad enorme que es tu ciudad… me visto de lluvia para cubrirte de besos minúsculos de gotas transparentes, y te dejo llegar a casa corriendo, como si huyeras de mis labios fríos… me visto de atardecer para mirar tu rostro de nostalgia, de “saudade”, a través de las rendijas de las cortinas de tu cuarto… me visto de luna para señalarte los lugares por los que no caminas porque te da susto, aunque estando conmigo lo sientas igual… me visto de sueños, luminosos, algodonosos y sutiles, como esferas escapadas de un collar sin hilo, y me escurro entre tus dedos cuando me visto de arena que intentas meter en ese reloj roto y me visto de niño que te mira asombrado por tu belleza cuando vas en el transporte público y me visto de espejo cuando te miras ojeroso y cansado antes de dormir y me visto de nada… cuando sigues con tu vida sin saber que existo…

viernes, 21 de julio de 2017

Alas malas...

A las malas decidí no volver a verte, a no pensar en vos, ni a buscar tu mirada en las fotos de las selfies… a las malas, como sacando los recuerdos  de la memoria, vos sabes cuales, los de las tardes grises, esas que nos gustaban tanto, también los de las calles largas y sinuosas donde nos contábamos historias, reales o inventadas, y tumbados en la hierba buscábamos animales mitológicos en las nubes, yo siempre encontraba los pequeños, esos roedores que se ocultan tras la cola de los elefantes…  Y te llenaba de sucesos, los míos, los banales que me ocurren todos los días, en mi ciudad sin mar, en mi ciudad de largas tardes soleadas y montañas enormes por recorrer… Y te miraba los lunares, los dedos largos y delgados que me encantaba como enredaban el aire a tu alrededor… Y te oía respirar cuando subías las escaleras, los peldaños que llevaban hasta lo más alto del castillo de nubes que eran esos momentos… a las malas decidí borrarte de mis dedos, ya no recorrer jamás tu geografía, esa geografía tuya llena de abismos, de angulosas cúspides e insondeados océanos, mi tierrita, mi islote, mi continente inexplorado, mi satélite natural, mi selva virgen, mi universo pequeño… a las malas decidí no nombrarte, dejar de inventarte nombres y apellidos, y palabras, y diminutivos, y profesiones locas: relojero, soñador, trepaescaleras, encendedor, contador de historias, domador de elefantes, testigo mudo, silenciador, espanto… a las malas decidí dejar de decir adiós, y hola, y de nuevo adiós y hola y bienvenido y hasta pronto y hasta nunca… a las malas me llené de silencios para no decirte lo mucho que te extraño mi vidita, mi enano, mi árbol, mi sombra, mi espantapájaros, mi solecito, mi único… mi pequeño tesoro… mi ausencia… mi vos… 

domingo, 23 de abril de 2017

Y me encanta...

Y me encanta cuando me descubres mirándote, y me sonríes con todos los dientes, y te brillan los ojos enormes que tienes… y me encanta cuando me saludas con un abrazo, y te doy un beso en la mejilla, esa mejilla con barba que tienes… y me encanta saber que existes, que estás ocupando un lugar en el mundo, en mi mundo… y me encanta encontrarte de casualidad en las esquinas, en las calles y en mi vieja casa, recorriendo los cuartos dejando tu aroma… y me encanta que me hagas caras, esos gestos minúsculos que tienes, y que yo intento leer cuando te miro… y me encanta saber que amas a alguien, aunque ese alguien no sea yo… y me encanta, aunque no lo creas, saber que nunca, aunque yo lo quiera, seré ese alguien… triste destino de mi ser masoquista…

martes, 31 de enero de 2017

No te puedo ver

No te puedo ver, y aun cerrando los ojos te veo, luminoso y transparente como las medusas, tal vez eso eres, una enorme medusa que flota en el aire, y como las medusas tocarte es imposible, porque te escurres entre los dedos sin apenas rozarte… No te puedo ver, y aún entre las caras de desconocidos te veo, formándote con los fragmentos de esos seres anónimos, los ojos de uno, las cejas de otro, la nariz y los labios de caras que no son la tuya… No te puedo ver, y en mis sueños te confundes con las nubes, los campos y las montañas, como los paisajes que recorro para perderme sin perderme en mi ciudad, por caminos pedregosos que no me llevan a ninguna parte y sin embargo me llevan siempre de regreso… No te puedo ver, y en la oscuridad se forman sombras que me recuerdan la tuya, sombras salidas de películas expresionistas, de esas donde las sombras se alargan en perspectivas imposibles, como reflejos de realidades que no existen… No te puedo ver, porque cuando te veo revivo una y otra vez los adioses que nunca te digo, porque verte es comenzar de nuevo, como la serpiente que se muerde la cola… como los sueños donde abres una puerta que te lleva al mismo cuarto, para comenzar de nuevo, una y otra vez, como estas cartas que siempre son la misma carta… No te puedo ver, y sin embargo con mi imaginación te reconstruyo, y recorro con mis ojos tu geografía abrupta y seca, a veces acuosa y húmeda, como los paisajes de los reinos perdidos de los libros de aventuras, te recorro con mis ojos, como un niño en una pastelería, llena de dulces y golosinas, como una gran golosina te conviertes en un ser inabarcable con la mirada y recurro al recuerdo, donde te armo como un rompecabezas de mil piezas, y aunque lo intento no termino de armarte porque las piezas se confunden de nuevo… No te puedo ver y cuando por fin te veo, todo mi cuerpo se convierte en ojos que quieren apresar en sus retinas cada parte de ti, como un paisaje infinito de bosques, de mares de colores, como mi desierto privado de sueños rotos… No te puedo ver, y sin embargo te veo...

lunes, 31 de octubre de 2016

Puntos suspensivos

Palabras al aire de nuevo, llenando vacíos que llena el aire, aire que nos llena como inmateriales y poderosas medusas, esos seres transparentes que nadan impulsando sus tentáculos casi invisibles, como yo cuando te veo, casi invisible y etéreo, como las finas alas de las mariposas, que se tocan y se deshacen en tus dedos, dedos largos y sinuosos, longevos e infantiles, casi mecánicos, como torpes extensiones de metal, de esos robots que sólo existen en las películas que no vemos, en esas que pasan en los cinemas en los que no entramos, por perder el tiempo, por recuperarlo, tardes eternas paseando bajo las nubes plomizas, ¿cómo algo tan liviano puede parecer tan pesado? Como el plomo, lleno de metáforas ¿te lo dije alguna vez, verdad? Me lleno de vos de nuevo, ¿de voz?, cuando aspiro, inspiro, me inspiro, respiro, como la primera vez que siempre vivo como si fuera la última, y cada vez es la primera vez y la última ¿Por qué soy tan cobarde? Y me repito, como las canciones que nunca canto, y los libros que nunca leo, y las películas que nunca veo, y me invento para vos, como el actor que soy, me convierto en gigante, y vaquero, y payaso, y fantasma, y mago, de esos que desaparecen lluvias y hacen aparecer días soleados (aunque el mago sos vos que iluminás las tardes lluviosas con tu sonrisa), y me convierto en aire… de nuevo… como una nube… que te mira desde lo alto, en silencio, y de personaje en personaje me convierto en ese que más te gusta, en ese que no está en ningún cuento, ese que no es como yo, y ese personaje es el que te deja este rastro de puntos suspensivos para que lo encuentres  a veces muchas veces, a veces casi siempre… un rastro de puntos suspensivos en una historia que parece ser otra historia y siempre termina siendo la misma historia… 

domingo, 31 de julio de 2016

Otra vez...

Y me quedé sin motivos para escribirte, ni siquiera para decirte adiós, como tantas veces lo hice, y sin embargo me quedó mordiendo los labios para no hacerlo… otra vez.
Sin motivos para escribirte te imagino en tu ciudad fría y altiplana, sin mí cerca para seguirte con la mirada, para seguir tus silencios y tus palabras… otra vez.
Sin motivos para escribirte me quedo en mi esquina, frente a espacio vacío que dejaste en mi vida, eso de espiar la vida de los otros, lo que pasa por mi ventana cuando el día está fresco… otra vez.
Sin motivo para escribirte invento palabras para describirte, palofante, estrebico, impausible, estrancho, desiosque, soleñia, palabras que no dicen nada… otra vez.
Sin motivo para escribirte te escribo, sin intención de que estas líneas te lleguen, sin llegarte, y sean leídas como sin querer, palabras lanzadas al aire… otra vez.
Sin motivos para escribirte termino esculcando en mi memoria las cartas imposibles, esas que terminaron sin ser leídas, para que creyeras que no te escribo… otra vez.

Sin motivos para escribirte te escribo hoy… otra vez. 

lunes, 27 de junio de 2016

Hoy...



Enterraré las cenizas de mis sueños pasados, esos sueños que se consumieron lentamente bajo el sol de mi ciudad de las montañas…
Escribiré cuentos sin sentido, sólo por escribirlos, que comiencen como comenzaban antes “Había una vez…”, y que sin quererlo no terminen “y vivieron felices por siempre”…
Caminaré con los pasos sin rumbo, ya sin una meta, sólo caminar para no llegar, tal vez…
Cantaré con mi voz desafinada, una canción a la vez, podrían ser canciones tristes, de esas que suelen ponerse en los funerales…
Comeré un helado tras otro, tal vez una torta de chocolate y una zanahoria, sólo porque puedo hacerlo…
Bailaré bajo la lluvia, sin seguir el ritmo de las gotas, sólo por el placer de bailar, y saltando los charcos hasta cansarme…
Dormiré en mi cama de algodón, atravesado en todo lo ancho, dejando que las horas pasen perdido entre las cobijas…
Y ya sin nada más que hacer, volveré a tu recuerdo, ese donde estás dormido, despeinado y sonriente… y sin que te des cuenta, te daré el abrazo que no te di en ese momento y no te dejaré ir esta vez…

sábado, 30 de abril de 2016

Te digo adiós otra vez...

Y te digo adiós una y mil veces, incluso cuando no te lo digo, incluso cuando te ignoro y te persigo en sueños, te digo adiós cuando no estás, cuando te vas, te digo adiós todos los días, atravesados en nuevamente saludos sin escuchar respuestas, te digo adiós hoy y siempre, sobre todo hoy cuando no tenía una razón para escribir, sólo decirte adiós, te digo adiós cuando el sol sale y me toca abandonar mis sueños donde siempre te encuentro, y te digo adiós cuando la noche llega y con ella la inconsciencia que me atrapa al dormir, te digo adiós como una palabra sin sentido, que de tanto repetirla no significa nada, te digo adiós, como siempre y como nunca, te digo adiós sólo para darme la vuelta y encontrarte de nuevo y saber que aunque diga adiós nunca me he ido, te digo adiós esperando que el mundo se parase y no tuviera que despedirme de nuevo, nunca más… te digo adiós, adiós… 

sábado, 30 de enero de 2016

El día más difícil...


El día más difícil 

Un día más, la última mirada 
Antes de que deje todo atrás 
Y desempeñar el rol que significaba para nosotros 
Decir adiós 

Una noche más (una noche más), 
a tu lado (A tu lado) 
Donde nuestros sueños chocan 
Y somos todo 
Y no hay dolor 
Todo está bien 

Si prometo creer, tú creerás 
No hay ninguna parte donde seamos algo 
Ni una parte describe donde estamos 
No tengo opción, te amo 
Vete 
Te amo 
Di adiós 

Y todo lo que quería era quedarme 
Nada en este mundo va a cambiar, cambiar 

Nunca quiero despertar de esta noche 
Nunca (nunca) quiero dejar este momento 
Esperándote a ti, sólo a ti 
Nunca olvidaré todo lo que hacías 
Cuando te amo es cuando mejor estoy 
Dejándote, el día más difícil de mi vida 
El día más difícil de mi vida 

Sigo respirando (sigo respirando), sigo comiendo 
Y el sol brilla igual que ayer 
Pero no hay calidez, no hay luz 
Me siento vacío por dentro 

No me voy a lamentar ni un solo día 
Sé que no diré 
Lo que siento (lo que siento) por ti 
Siempre te amaré 
Vete 
Te amo 
Di adiós 

Todo, todo lo que quería era quedarme 
Nada en este mundo va a cambiar… 

Nunca quiero despertar de esta noche 
Nunca (nunca) quiero dejar este momento 
Esperándote a ti, sólo a ti 
Nunca olvidaré todo lo que hacías 
Cuando te amo es cuando mejor estoy 
Nunca supe que me sentiría así 
Como me siento por ti…

Pd: Sólo por que yo digo adió todas las noches y hola todas las mañanas...

martes, 29 de diciembre de 2015

Brindo...



Brindo por los adioses y las despedidas
Brindo por los retornos y las migraciones
Brindo por los recuerdos y los olvidos
Brindo por las memorias, las anécdotas y los sueños
Brindo por las expectativas y las realidades
Brindo por las frustraciones y los anhelos
Brindo por los caminos recorridos y los caminos por recorrer
Brindo por las montañas, las nubes y las estrellas
Brindo por las paredes, las ventanas y los techos
Brindo por los conocidos y los extraños
Brindo por los muertos y los vivos
Brindo por las ausencias y las presencias
Brindo por los días y las noches, y los lánguidos atardeceres
Brindo por los descansos y los trabajos
Brindo por los libros, la música y la danza
Brindo por el teatro, por supuesto
Brindo por el amor
Brindo por los amigos y la familia
Brindo por la envidia y el egoísmo, que nos hacen tan humanos
Brindo por los suspiros y la soledad
Brindo por la “saudade”
Brindo por vos, que sin encontrarte sé que existes… amado desconocido